Los sí y los no de la fotografía

Lo siguiente es una traducción de un artículo muy interesante sobre lo que se debe y no se debe hacer en fotografía, pensado para estudiantes que tienen como meta ser fotógrafos profesionales establecidos algún día. Es una compilación de máximas recogidas por Charles Traub, un reconocido editor de innumerables libros fotográficos, director por muchos de años de una galería de arte fotográfico en Nueva York y profesor de la maestría en bellas artes en la Visual Arts School de Nueva York.

Traducido de Charles Traub, “The Dos and Don’ts of Graduate Studies: Maxims from the Chair” en “The Education of a Photographer”, Allworth Press, Nueva York, 2006. pp 190-193

Haga algo viejo en una manera nueva.
Haga algo nuevo en una manera vieja.
Haga algo nuevo en una nueva manera: lo que funciona, funciona.
Haga las cosas agudamente, si no puede, llámelo arte.
Haga las cosas en la computadora si es posible.
Haga 50 de lo mismo, de fijo podrá montar una exposición.
Hágalo grande, si no puede grande, hágalo de color rojo.
Si todo falla, póngalo de cabeza, si se ve bien podría funcionar.
Doble las rodillas.
Si no sabe qué hacer, mire hacia arriba o hacia abajo, pero no deje de mirar.
Fotografíe celebridades, si consigue unas cuentas le publicarán un libro.
Conéctese con los demás: forme una red de contactos.
Edítelo usted mismo.
Diséñelo usted mismo.
Publíquelo usted mismo.
Edite, cuando tenga dudas, saque más fotos.
Edite de nuevo.
Lea a Darwin, Marx, Joyce, Freud, Einstein, Benjamin, McLuhan y Barthes.
Vea “El ciudadano Kane” 10 veces.
Véalo todo, quédese viendo fijamente.
Construya las imágenes del borde hacia adentro.
Si se trata del “mundo real”, hágalo en color.
Si se puede hacer digitalmente, hágalo digitalmente.
Sea centrado en sí mismo, exigente con los demás y siempre vaya empujando… y que lo odien por eso.
Quiebre todas las reglas… excepto estas.

No

No lo haga sobre usted mismo, o sobre su amigo, o sobre su familia.
Ni se le ocurra sacarse fotos de usted desnudo.
No vea álbumes de fotos familiares viejas.
No coloree cosas a mano.
No escriba encima de las fotos.
No use procesos alternativos, si no se puede hacer directamente, hágalo en la computadora.
No bañe las flores en oro. En otras palabras, menos es mejor.
No se dedique al video cuando no sepa qué hacer.
No fotografíe indigentes, especialmente en el extranjero.
No se queje, produzca.

Truismos

El buen trabajo será reconocido tarde o temprano.
Hay muchos buenos fotógrafos que necesitan ese reconocimiento antes de morirse.

Si Ud. hace el trabajo y aprende su oficio, tarde o temprano aprenderá a hablar usando los términos técnicos.
Si Ud. empieza a hablar usando los términos técnicos antes de tiempo, tarde o temprano ni hará su trabajo ni aprenderá su oficio. En otras palabras, no hable mierda.

Los fotógrafos son la única gente creativa que no pone atención al trabajo de sus predecesores: si Ud. imita algo bueno, de seguro que tendrá éxito.
Quienquiera que haya originado la idea que Ud. imite seguro que será ignorado mientras esté vivo. Corolario: robarle las ideas a alguien antes de que muera.
Si tiene que imitar, al menos imite algo bueno.
Aprenda a diferenciar lo bueno de lo malo.

Los críticos nunca saben qué es lo que realmente les gusta.
Los críticos son los primeros en reconocer la importancia de aquellas cosas que ya todo el mundo sabe en el entorno artístico.
Los mejores críticos son los que aprecian el trabajo de uno.

A los teóricos no les gusta mirar: generalmente están muy ocupados escribiendo sobre ellos mismos.
Si se les da un tiempo prudencial, los teóricos dirán contradicciones y modificarán radicalmente sus posiciones.
La práctica no sigue a la teoría.
La teoría sigue a la práctica.

Todos los artistas creen que son autodidactas.
Todos los artistas mienten, en especial sobre fechas y sobre quién les enseñó.
Ningún artista ha visto alguna vez el trabajo de otro artista (excepto los posmodernistas, que usan la apropiación como un medio más para reescribir la historia).

El curador del museo o el director de la galería es el que viste de negro.
El artista es el desaliñado que viste de negro.
Todo director de galería tiene que descubrir a alguien.
Todo curador de museo tiene que redescubrir a alguien.
El mejor de todos, curador o director, es quien exhibe el trabajo de uno.

Cada generación redescubre el arte de la fotografía.
La historia de la fotografía se reinventa cada 10 años.
Nuevas galerías descubren fotógrafos viejos.

Las galerías necesitan llenar sus paredes. Corolario: siempre se descubrirán nuevos talentos.
Los galeristas afirman que colgar cuadros es un arte.

No hay coleccionistas, solo gente con dinero.
Cualquiera que le compre a uno es un coleccionista… pero los papás no cuentan.

Todos los fotógrafos son voyeurs.
Admítalo y siga mirando.
Todo el mundo es narcisista: cualquiera puede ser fotografiado.

La fotografía se trata de mirar.
Aprender a mirar es cuestión de práctica.

Toda fotografía, en el contexto adecuado y en el tiempo adecuado, es valiosa.
Toda fotografía es siempre un documento histórico.
Tarde o temprano alguien dirá que es arte.

Todo fotógrafo puede llamarse a sí mismo artista.
Pero no todo artista puede llamarse a sí mismo fotógrafo.

Una actitud compulsiva ayuda.
Ser limpio y ordenado también.
El trabajo duro es lo que más ayuda.

El estilo se siente, la moda es pasajera.

Recuerde que por lo general es sobre quién, qué, cuándo, por qué y cómo.
Es sobre a quién uno conoce.

La mejor exposición es la que funciona.
Exponga para las sombras y revele para los claros.
O mejor, saque fotos digitales.

Las cámaras no piensan y no tienen memoria.
Pero las digitales sí tienen algo llamado memoria.
Aprenda a ver cómo ve la cámara, no trate de obligarla a ver como ven los humanos.
Recuerde, las digitales de apunte y dispare son mucho más rápidas que las Leicas.

Aunque la computadora puede corregir cualquier cosa, una mala imagen es una mala imagen.
Si todo falla recuerde, otra vez, que debe hacerlo grande o rojo.
O destrúyalo y vuélvalo a pegar con cinta.
Siempre se ve mejor colgado en la pared.

Si no consigue vender, suba el precio.
La importancia que uno se da a sí mismo sube con los precios de las fotos en la pared.

El trabajo de un artista muerto siempre vale más que el de uno vivo.
Siempre puede pretender haberse matado y empezar de nuevo.

8 Comments

  1. Posted August 8, 2008 at 11:53 | Permalink

    Si muy interesante. Discrepo de algunos enunciados, otros tienen buena ironía. Todo debe valorarse siempre y no todo es receta (salvo aquellos referidos a diciplina). No hay que partir de estereotipos. Entre más limpio y abierto a las posibilidades artísticas se introduzca uno a una actividad creativa mejor y más original será el producto.
    Gracias por compartirlo. Lo tendré en cuenta.

    Saludos

    Ev

  2. Posted August 8, 2008 at 12:00 | Permalink

    ¿De cuáles discrepás y por qué? Me interesa saber cuál es tu noción de la fotografía en relación con la de un profesional experimentado.

    Saludos,

    Rafael.

  3. Posted August 8, 2008 at 13:05 | Permalink

    “Haga las cosas agudamente, si no puede, llámelo arte”

    Me parece que este enunciado devalúa el arte poniéndolo en una posición equivocada. Como si el arte no se hiciera agudamente o bien el arte no tuviese reglas propias y minuciosas técnicamente.

    “No lo haga sobre usted mismo, o sobre su amigo, o sobre su familia”

    Este es el contexto del fotógrafo y de cualquier ser humano. Nuevamente referiría al trabajo de otros artistas que pintaron amigos, familiares y a si mismos, ejemplos conoces de sobra. Incluso estos elementos sirven de base para la documentación de sus biografías e identificación de personajes de valor en su quehacer y desarrollo.

    “No vea álbumes de fotos familiares viejas”
    ¿Porqué no, si luego dice que se trata de mirar?.

    “No escriba encima de las fotos”
    Creo que es válido para fotos publicitarias por ejemplo.

    “El curador del museo o el director de la galería es el que viste de negro.
    El artista es el desaliñado que viste de negro”

    Éstas dos anteriores me parecen un estereotipo, un prejuicio, y no aporta al tema.

    Ev

  4. Posted August 8, 2008 at 14:26 | Permalink

    > “Haga las cosas agudamente, si no puede, llámelo arte”
    >
    > Me parece que este enunciado devalúa el arte poniéndolo en una posición equivocada. Como si el arte no se hiciera agudamente o bien el arte no tuviese reglas propias y minuciosas técnicamente.

    Esta me parece más irónica que otra cosa.

    >
    > “No lo haga sobre usted mismo, o sobre su amigo, o sobre su familia”
    >
    > Este es el contexto del fotógrafo y de cualquier ser humano. Nuevamente referiría al trabajo de otros artistas que pintaron amigos, familiares y a si mismos, ejemplos conoces de sobra. Incluso estos elementos sirven de base para la documentación de sus biografías e identificación de personajes de valor en su quehacer y desarrollo.

    Aquí creo que la lección que se quiere dar es que el artista debe tratar de comunicar cosas que vayan más allá de su entorno más cercano, por lo menos al principio. Hay que recordar que los consejos están pensados para estudiantes de maestría en fotografía, no para fotógrafos ya hechos y establecidos.


    >
    > “No vea álbumes de fotos familiares viejas”
    > ¿Porqué no, si luego dice que se trata de mirar?.

    Esta máxima creo que si es válida. El problema es que uno tiene un vínculo emocional especial con las fotos familiares y puede que erróneamente asocie una imagen no tan buena con la fuerza de ese vínculo y crea que es la imagen en sí la que está creando el efecto. Yo muchas veces me he visto a mí mismo suponiendo que una foto es buena (en general, para todos) sólo porque yo tengo un vínculo emocional con el lugar o con el sujeto, un vínculo que no me deja ver los problemas de la foto o lo irrelevante que puede ser para el resto.

    Obviamente los vínculos emocionales son parte del arte de la fotografía, es asunto es que el fotógrafo, según interpreto yo estas máximas, debería, por lo menos al principio, aprender a explotar vínculos que pueda compartir con grupos más extensos. Sólo de esa forma luego se pueden hacer fotos que puedan servir en varios niveles, que sean fuertes y emotivas tanto para uno y sus amigos, así como para otra gente; igual que muchos artistas que pintan amigos pero que comunican muchas otras cosas al mismo tiempo.


    >
    > “No escriba encima de las fotos”
    > Creo que es válido para fotos publicitarias por ejemplo.

    La foto publicitaria no tiene textos, el anuncio es el que tiene texto, el texto lo ponen los publicistas. A veces un texto mata una foto.


    >
    > “El curador del museo o el director de la galería es el que viste de negro.
    > El artista es el desaliñado que viste de negro”
    >
    > Éstas dos anteriores me parecen un estereotipo, un prejuicio, y no aporta al tema

    Aporta humor :) Obviamente es una auto-broma, el autor ha sido tanto artista, como curador de museo como director de galería.

    Saludos.

    Rafael.

  5. Posted August 8, 2008 at 14:57 | Permalink

    Me faltó decir que tampoco estoy de acuerdo con ésta:

    “No fotografíe indigentes, especialmente en el extranjero”

    También son parte de la realidad. Muchos fotógrafos profesionales las hacen, son todo un tema, son a su vez denuncia, y puede que no se trate solo del tema de indigencia. Por darte un ejemplo en Bolivia la indigencia eran los indígenas, que además vestían con sus trajes de colores típicos, eran en su mayoría mujeres que trabajaban en las calles, con los niños colgados de su espalda envueltos en esas frasadas. Tanto a ellos como a los ciudadanos de estrato medio les daba vergënza que uno tomara esas fotos y a mí me parecían de lo más hermoso del lugar como imagen de identidad cultural. Se pueden ligar al problema de la mujer en estos países, a temas de producción artesanal, sin tacharlo de indigencia solamente.

    Dada las referencias que haces del autor sería interesante que agregues una pequeña referencia técnica del mismo. Eso le dará mayor peso a los argumentos.

    Además no se hacía esa referencia a “fotógrafos principiantes, estudiantes” o “consagrados”. En ese caso, tampoco veo la necesidad de hacer diferencia, si se trata de estudiantes se proyecta que sean profesionales y por tanto el nivel de exigencia debe ser el mismo o mayor. Luego que si quieren decidan diferir, pero la gama de criterios no debe exigir menos o diferente por ser estudiantes.

  6. Posted August 8, 2008 at 15:13 | Permalink


    > También son parte de la realidad. Muchos fotógrafos profesionales las hacen, son todo un tema, son a su vez denuncia, y puede que no se trate solo del tema de indigencia. Por darte un ejemplo en Bolivia la indigencia eran los indígenas, que además vestían con sus trajes de colores típicos, eran en su mayoría mujeres que trabajaban en las calles, con los niños colgados de su espalda envueltos en esas frasadas. Tanto a ellos como a los ciudadanos de estrato medio les daba vergënza que uno tomara esas fotos y a mí me parecían de lo más hermoso del lugar como imagen de identidad cultural. Se pueden ligar al problema de la mujer en estos países, a temas de producción artesanal, sin tacharlo de indigencia solamente.

    Los indios de Bolivia no son indigentes, son gente que vive ahí, son los bolivianos y son pobres y ya está. Un indigente es alguien que vive en la calle muriéndose de hambre, de esos que uno debería ayudar en lugar de robarle una imagen nada más para provocar lástima entre los espectadores. Yo aceptaría que se tomen fotos de indigentes si ellos están de acuerdo, si el reportaje fotográfico es un acercamiento real, no un vistazo furtivo para alimentar el morbo. Yo jamás haría eso. Sin embargo sí se que muchos fotógrafos lo hacen y ganan plata con ello, es otra faceta más del amarillismo.


    > Dada las referencias que haces del autor sería interesante que agregues una pequeña referencia técnica del mismo. Eso le dará mayor peso a los argumentos.

    Voy a poner un link a su website.


    > Además no se hacía esa referencia a “fotógrafos principiantes, estudiantes” o “consagrados”. En ese caso, tampoco veo la necesidad de hacer diferencia, si se trata de estudiantes se proyecta que sean profesionales y por tanto el nivel de exigencia debe ser el mismo o mayor. Luego que si quieren decidan diferir, pero la gama de criterios no debe exigir menos o diferente por ser estudiantes.

    >
    Debí haber hecho la aclaración del público a quién está dirigido el artículo, lo voy a corregir.

    Precisamente el nivel de exigencia es mayor, se busca que el estudiante, el aprendiz o el fotógrafo no establecido no se vaya por caminos escabrosos cuando no está preparado aun para explorarlos y cuando hacerlo puede dar al traste con su oficio y su reputación. Por eso, creo yo, todo el asunto de los desnudos, de las fotos familiares, de los indigentes, etc.

  7. Posted August 8, 2008 at 15:32 | Permalink

    Bueno pero ¿es que los indigentes no viven en este país o en el país en que están? Que sean bolivianos no quiere decir que no sean, indigentes o su situación de subsistencia no sea precaria.
    Por otro lado no se toman siempre las fotos con intención amarillista. Eso nuevamente es generalizar. Mi concepto en este ejemplo era meramente estético. Formal, compositivo. No era trabajo de investigación en mi caso, pero me resultó atractivo como turista y siempre pregunté si podía tomar la foto, por eso algunos mostraron que no querían. Igual me pasó en Panamá. Creo que el tema es mucho más profundo. Es desvaloración además psicológica. Obviamente yo como ajena al sitio desconocía elementos profundos de la situación. Pero eso no quita que como fotografía sean elementos que puedan derivar en algo profundo, reflexivo además de bello.

  8. Posted August 8, 2008 at 16:04 | Permalink

    Vos hiciste lo correcto en Bolivia, fotografiaste gente pobre después de pedirles permiso, pero indigente significa que no tiene como sustentarse, que su posición es mucho más que precaria, que se está muriendo de hambre. Indigente no es alguien pobre nada más. De eso se trata la máxima, de indigentes, no de hacer reportajes de gente pobre.

    Además, recordá el refrán ese que dice que de buenas intenciones está lleno el infierno (o algo así). El punto de la máxima es cómo se ve desde afuera, no qué intenciones tiene el fotógrafo. Si el reportaje completo comunica las verdaderas intenciones entonces no hay tanto problema, pero estamos hablando de un tema escabroso, que se presta para muchas confusiones y que puede herir muchas susceptibilidades, especialmente las de la gente fotografiada.

    Mirá este reportaje de Nicaragua: http://flickr.com/photos/mikepeters/sets/72157605783012153/ Para mi esto está bien, está muy bien hecho, las fotos son espectaculares y obviamente la gente fotografiada es partícipe plena del proyecto. No sería lo mismo si este fotógrafo hubiera ido a Nicaragua y tomara fotos de borrachos tirados en la calle con su lente de 600mm. No tendría el mismo sentido.